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lunes, 11 de noviembre de 2013

This.

Y decidme, ¿qué coño nos ha pasado? ¿Dónde quedaron las viejas costumbres? Sí, las de amar a una persona de verdad. Nos estamos convirtiendo en una sociedad increíblemente hipócrita, es más, ya nos hemos convertido.
Ahora por lo visto se lleva eso de decir 'te quiero' pero, por decir algo. Nos basamos en que nos den los buenos días, y las buenas noches a través de una red social. O en que os llamen princesas, ¿en qué coño pensáis? Más de una que pide eso tiene de 'princesa' la p y por puta.
Tienen como objetivo a ver qué tío se lía con más, a ver quien las enamora a todas de golpe y luego las jode vivamente. ¿Sacan algo productivo haciendo eso? Que me respondan, porque realmente es que no lo sé.
Y si no lo típico de que te aman por WhatsApp o Twitter y a la cara no saben ni quien coño eres.
Ahora se lleva tener ocho conversaciones abiertas y copiar y pegar las buenas noches, porque oh, eres un romántico, cuando lo que en el fondo eres es un patético.
También las tías estas que están locamente enamoradas, pero en cuanto se les acerca una polla ya están tardando en calentarla. Que van de pobrecitas porque quieren a un tío que las está jodiendo, y en realidad es lo que se merecen, porque mucho que aman a una persona pero después les cuesta hacer la cuenta de con cuantos se han liado en un fin de semana.
Nos basamos en si nos ponen tweets, en si tontean con otra gente. En si tienen fotos con otras personas. Es hasta paranoico pensar mal por una foto, aunque tal y como está la sociedad hoy, no me extrañaría.
Estamos acostumbrados a que nos venga una tía, cualquiera y nos diga que en un mismo fin de semana se la ha chupado a tantos tíos que ni lo sabe, que seguramente no habrá tenido con ellos ni una conversación decente, pero eh, está enamorada.
También, nos quedamos inmunes al contarnos que una pareja ha roto a la semana, porque 'no funcionaba'. No tienen ni zorra idea de lo que significa la palabra pareja.
Y de los que van así de sobrados porque las tienen detrás, esos son los peores. En el fondo son los que tienen la autoestima más baja, intentan decirle a cada tía lo que quieren oír para sentirse mejor.
Porque claro, también hay de las que le llega un tío que las conoce de dos semanas, que le manda un WhatsApp diciendo 'Buenas noches princesa, te quiero' y ya no saben ni dónde tienen las bragas. 
La gente cada vez es más celosa porque cada vez estamos peores. Desconfiamos y desconfiamos, porque al fin y al cabo es lo normal. 
Y yo la verdad, ya me he mentalizado de lo que hay hoy en día. Si estar con alguien es liar te con el y a por otra, seré rara, pero a mi eso no me llena. Seré cursi, y con mucho orgullo, qué queréis que os diga, porque prefiero ser 'cursi' a ser uno de los muchos hipócritas que hay ahora. 
Las cosas antes no era así, un amor no eran los buenos días ni las buenas noches. Un amor no eran dos semanas. Un amor no era salir por salir. Antes la gente ni si quiera tenía celos, porque absolutamente a nadie se le pasaba por la puta cabeza hacer lo que más de uno está haciendo ahora. Esto ni es amor ni pollas. Antes no había amores en línea, ni amores que te dejan en leído. Antes como mucho había amores que te mandaban zumbidos en Messenger después de una tarde contigo. Antes estar enamorado conllevaba más de dos días, y, aunque exista el amor a primera vista, estamos abusando de él. La tecnología nos está volviendo gilipollas, siendo sinceros. 
La idea de una tarde perfecta antes era muy simple, unos amigos comiendo pipas en un banco filosofando más que el propio Platón. Pero no, ahora una tarde perfecta es sentarse con el puto móvil y fingir que préstamos atención a lo que dicen. ¿En serio estáis satisfechos con eso? Pues no lo entiendo, de verdad que no entiendo como podéis ser felices. 
Genéticamente estamos hechos para enamorarnos, porque esa es la gracia de la vida, el amor. Pero estamos convirtiendo el amor en una puta mierda, y eso da asco, señores, asco. No sé vosotros, pero yo no quiero vivir en una sociedad de mierda.  

domingo, 10 de noviembre de 2013

«Lo dejo en tus manos, lo de irte digo».

Ya no me quiere, según dice. Ya no le hacen falta ni mis miradas, ni mis sonrisas, ni mucho menos, mis besos. Ya no los quiere. Ya le da igual mi presencia, le soy indiferente. Seguramente, ni si quiera eche de menos mis buenos días, ni mis buenas noches. No echa de menos mis 'te quiero' al despedirme. Tampoco extraña que le abrace de la manera que sólo yo lo hacía. Que le diga que es mi vida mientras sonrío, total, nunca me creyó. Por lo que veo ha aprendido a vivir sin mí, es feliz. Le veo sonriendo cada día mientras yo sigo rota por dentro después de todo. 

Pero sacando algo positivo, esa indiferencia significa que un día hubo algo. Que ahora mismo puedo decir que un día me quiso, un día habría muerto por mí porque me amaba como a nadie en este mundo. Puedo decir con toda tranquilidad que el mejor tío del mundo ha estado conmigo, aunque me equivoqué. Que hubo un día en el que era adicto a mis besos, a todas y cada una de las cosas que hacía o que decía. Que me quería todo lo que se podía querer a una persona, y, me voy tranquila, sabiendo que eso fue así. Siempre es mejor que nada.

jueves, 17 de octubre de 2013

'Cartas a mi conciencia'.

Y que, ¿quieres que te sea sincera? Pues voy a serte sincera. Te echo de menos, muchísimo. Nunca supe que se podía querer tanto a alguien, quererlo aunque no esté ya. A veces quiero evadirme de toda esta mierda, quiero irme contigo lejos, quiero más besos, más sonrisas, quiero que las cosas sean como antes. No sé, me gustaría irme contigo y que nadie nos siguiera. Me gustaría haber hecho las cosas bien desde el principio, y ¿quién sabe? a lo mejor si no hubiese sido tan gilipollas no estaba en esta situación.
No sabes lo que es verte y no poder abrazarte y besarte. No sabes lo jodido que es echarte de menos de esta forma, con tanta intensidad. No sabes los días que llevo. Si lo supieras, no sé...
Supongo que el destino no nos quería juntos, que nos merecíamos otra cosa mejor, quien sabe. Pero es que yo no quiero otra cosa mejor ni peor, yo te quiero a ti, quiero estar contigo, ¿y qué si los hay mejores? no quiero a alguien mejor, te quiero únicamente a ti.
Dicen que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, la verdad es que nunca había entendido esa frase, pero ahora la entiendo mejor que nadie. A veces pienso que vas a volver, con excusas, pero vas a volver y las cosas van a ser como antes. Y es que a mi me da igual que vuelvas con excusas, vuelve con lo que sea, pero por favor, vuelve.

martes, 15 de octubre de 2013

'Y es ahí cuando ves que no estás cuando te das cuenta de lo mucho que le querías. Cuando te das cuenta de que la felicidad no es para siempre, que como mucho dura cuestión de días. Que por más que decían "no te enamores" al final pasa lo de siempre, te acabas enamorando y pasándolo mal, porque la historia se repite. No cambia nada. Siempre dices que será la última vez que pasa eso pero vuelves a caer. Y supongo que el amor es así, ¿no?'.

domingo, 13 de octubre de 2013

Wherever you will go.

Como cuando echas de menos a alguien hasta matar. Como cuando lo ves por la calle después de tanto tiempo juntos y no se digna ni a decirte hola. Como cuando ves fotos antiguas, recuerdas cuánto le querías. Como cuando volvéis a hablar, ya sólo siendo 'amigos'. Que buenos amigos, que se mueren el uno por el otro. Como cuando piensas en todos los momentos que pasasteis juntos, y también piensas en que jamás podrás volver a repetirlos. Es como cuando dejas marchar lo que más aprecias, la razón de tu felicidad durante muchísimo tiempo.
Es eso que sientes por el cuerpo mientras te cuenta que ya está con otra persona, o cuando tú le cuentas que también tienes pareja. Es esa sensación que sientes al ver que vuestros caminos se han separado, que tantos meses de felicidad entre besos, abrazos, y algunos 'te quiero' han quedado en nada. Es añoranza quizá, no está claro. Es como cuando os contáis como lo pasabais mientras estabais juntos con total normalidad, sin poder decirle que aún no has dejado de sentir. Como cuando te cuenta cuanto te quería, cuanto habría dado por ti, y que ya no podéis estar juntos. Es aparentar frente a los demás que ya no te importa. Pero en realidad yo no puedo olvidar tantos meses juntos, ¿quién puede hacerlo? Por lo menos yo no.
Es raro todo esto, es pasar por los sitios en los que fuimos tan felices, es comentarte cada una de las cosas que vivíamos riendo, cuando reír es lo que menos me apetece. ¿Sabes qué me apetece en realidad? Me apetece ser tuya. Me apetece que vuelvas a rodearme con tus brazos, a rodearme y no soltarme. Me apetece besarte otra vez, y que no sea la última, ni la penúltima tampoco. Quiero volver a tenerte sólo para mi. Volver a decirte te quiero, y a continuación oír un 'yo más'. Quiero estar lejos de lo que diga la gente, quiero estar lejos de las críticas, de lo que puedan decir. Quiero irme donde nadie nos encuentre, que sólo estemos tú y yo y retomar lo que un día dejamos a medias, ¿tan difícil es eso?.

jueves, 10 de octubre de 2013

'Everything is gonna be alright.'

Hablan mucho últimamente de la felicidad. ¿Qué es la felicidad? Según el diccionario la felicidad de ánimo en el que se disfruta de lo que se desea.
 La felicidad, señores, no es algo temporal. Algo que igual que viene se va, algo a lo que no hay que acostumbrarse. La felicidad, normalmente en un 99'9% de las personas depende de algo o de alguien, y ese por ciento de gente no sabe vivir de verdad.
La felicidad no tiene por qué depender de algo o de alguien, la felicidad depende de nosotros mismos. De convencernos que nosotros mismos somos las únicas personas que estaremos de principio a fin. Que de la única persona hay que fiarse es uno mismo.
La felicidad es un estado que intentamos alcanzar diariamente, creyendo que está a kilómetros de nosotros. Sin embargo, la felicidad está en las pequeñas cosas... La felicidad está en el bigote que se queda en los labios después de beber café. La felicidad está en la persona en la que piensas al levantarte, o al dormir. La felicidad está en el buen tiempo que hace, o en lo bien que se está en casa un día lluvioso. La felicidad está donde nosotros la queramos ver, pero siempre, siempre hay felicidad. Aunque solo hay felicidad para el que sabe donde encontrarla, para que no le da importancia a los problemas y aprende a valorar las pequeñas cosas. Porque así, todo va a ir bien.

miércoles, 9 de octubre de 2013

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Yo es que en realidad no sé como se vive, vivo improvisando. Equivocándome día tras día pero siempre orgullosa de ello, dicen que de los errores se aprende.
No tengo una bola de cristal, no sé qué pasará mañana ni como estaré, sólo sé que hay que disfrutar cada segundo como si fuera el último.
Dicen que de cada experiencia se aprende y que de no ser por ello no aprenderíamos nunca.

martes, 8 de octubre de 2013

'Nos pasamos la vida esperando a quepase algo y lo único que pasa es la vida.'

Así es, nos pasamos toda la vida esperando a que pase algo extraordinario, a que llegue algo o alguien que nos haga cambiar un poco y que nos saque de la rutina diaria. Y en algunos casos ocurre, un día te levantas y por cosa del destino, por así decirlo, llega una persona que cambia por completo tú rutina, puede ser para bien o para mal. Y supuestamente, con eso tendríamos bastante, pero la verdad es que el ser humano tiende a ser ambicioso, y por lo tanto siempre quiere más; y por más que tiene más quiere.

Un día podemos tener todo lo que habríamos pedido el día anterior que en cuestión de semanas nos acabaremos cansando. Y al día siguiente pasará algo de lo que también nos cansaremos. Por mucho que vayamos consiguiendo nunca estaremos satisfechos, siempre querremos más.

Y el caso es acostumbrarse, a ser feliz con lo que se puede tener, nunca pedir más. Y si por casualidades de la vida llega alguna novedad, adaptarse. Porque señores, nos quejaremos de la rutina, pero en el fondo es lo que más nos llena.

sábado, 28 de septiembre de 2013

"¿A dónde van esos besos que no se dan?.

Realmente no sé a quién pretendo engañar. Todo el mundo cree que ya no le quiero, que todo lo que sentía por él desapareció de pronto. Pero en el fondo, él lo sabe.
 Él sabe que yo todavía siento por él, que todavía se me para el corazón cuando me habla, o cuando le veo. Que todavía no soy capaz de decirle que se valla. Él sabe que sigo siendo suya, que todavía le tengo presente en mi día a día. No sé como, pero lo sabe.
Y en el fondo, aunque no quiera admitirlo, yo también lo sé. Sé que estoy viviendo una mentira, estoy fingiendo, sé que aunque estoy haciendo lo correcto quiero equivocarme con él. Quiero irme con él, dejarlo todo, que le jodan al mundo, y aunque sé que si hago eso me acabaré arrepintiendo quiero hacerlo, porque merecerá la pena. En realidad la gente cree que yo soy feliz con lo que tengo ahora, que no me puede faltar de nada, que la vida me 'sonríe'. Pero en realidad no, en realidad la vida me putea por no poder estar a su lado, en realidad debajo de mis sonrisas escondo todas y cada una de las palabras que no le he dicho aún. Todos y cada uno de los besos que tengo reservados para él, porque, como decía la canción, ¿a dónde van esos besos que no se dan?
En realidad lo único que quiero es evadirme de mi situación, lo que quiero es volver a mi vida de antes un tiempo, donde sólo existía él, porque la verdad, echo de menos quererle plenamente. Echo de menos tantas cosas suyas que no aguanto más.
Y aún cuando me dice que me quiere, aunque probablemente no lo diga de verdad me contengo para no decirle que le amo. Que fue el primero y francamente será el último. Me contengo para no decirle que quiero dejarlo todo por él, pero no creo que vaya a seguir conteniendo mucho tiempo.

Pasan los días.

“Y pasan los días y aquí sigo, sentada en el sofá con la esperanza de que suene el timbre, con el móvil al lado mientras llegan mensajes y mensajes y yo sólo espero uno tuyo.  Me levanto por las mañanas por la luz que entra por la ventana, antes lo hacía por tus besos en el cuello, y así sí que eran unos buenos días. Bajo y preparo el desayuno, esta vez con mi pijama, no con tu camiseta. En cada detalle veo que ya no estás. Noto tu ausencia a todas horas del día.
Y díganme, ¿qué se hace en estos casos? Decía la gente que habría más tíos en el mundo, y también mejores. Pero no era más tíos lo que yo buscaba. Buscaba ese algo que tiene, que le hace tan cabrón y a la vez tan especial. Todos mis amigos se creían que le había olvidado, pero sólo intentaba auto convencerme, en realidad sigo echando en falta sus besos, sus caricias. En realidad, echo de menos hasta las discusiones.
 Es como cuando te acostumbras a algo y de repente desaparece, se hace raro.  Pero claro, es cómo si me tuviera que quedar quieta sentada y ver como se aleja, ver como los días pasan y no llegan sus llamadas. Verle en conversaciones, ya no recientes y querer escribirle. Lo haría, sin duda, pero él ya no quiere más mensajes míos, tiene los de otra persona, supongo que le hará feliz.
Nunca fui la persona perfecta, tampoco quise serlo. Sólo buscaba hacerle feliz a mi manera. Y a lo mejor no lo hice, a lo mejor no me porté del todo bien con él, pero en el fondo le quise, y él no sabe cuánto. Y en realidad, nadie lo sabe. Sólo mis muebles sin vida, mi cama vacía.

Dijo que se iría y que se llevaría todas sus cosas, ya que no iba a volver. Se olvidó de su cepillo de dientes, aún lo conservo como recuerdo. Se olvidó de una camisa suya muy elegante, se la regalé yo. Pero se olvidó de otra cosa, se olvidó de mí, porque señores, yo era suya”.