Empecé a sentir cosquilleos al ver tus ojos verdes. Era un verde oscuro, pero claro a la vez. Tu sonrisa, que decía palabras raras. Y se le escapaba algún te quiero. PERFECCIÓN, aquel día supe lo que era. Desde aquel mismo segundo en el que te ví acercarte, no soy capaz de pensar en otra cosa.Y me gusta, me encanta. No sé, fue algo que jamás había sentido. Mirarte, era mi única vocación. Jamás podré olvidar ese rostro. Tú. No eres como los demás. Tienes algo que los demás no tienen. Es algo, imposible de expresar con palabras. Cada vez que pienso en tí, me entran unas ganas horribles de rozar tus labios. Y como sería. Como sería poder abrazarte cada mañana. Como sería poder susurrarte al oído cuanto me encantas. Estoy harta de buscarte en mi cama a ver si estás. Quiero alguna prueba de que seas real. Quiero alguna prueba de que eso ha pasado, y no ha sido un producto de mi imaginación. Quiero sentir otra vez ese
cosquilleo que sentí la primera vez. Quiero decirte cuantas horas he pasado pensando que estarías haciendo en ese mismo instante. Tantas cosas que decirte que no tengo vidas suficientes. Cinco minutos a tu lado dan lugar a miles y miles de sueños. Tú eres esa persona. La única perfecta para mí. Quiéreme.

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