Él era un chico más bien alto, con unos preciosos ojos marrones y una sonrisa de oro. Le miré y me sonrió con una sonrisa pícara. Entre amigos. Vi su cara, su cuerpo y desde aquel momento supe que era él. Mi cabeza comenzó a ser sulla. Cuando me hablaba, respondía con inquietud. Con la esperanza de que dijera te quiero. Yo sabía que diría muchas frases antes de decir esa. Pero había una posibilidad, y mientras hubiera tan solo una, no dejaría de intentarlo. Meses después, me llevó lejos. Me dijo que me contaría un secreto. Me llevó bajo la lluvia y me besó. Fué algo especial. Pero cuando me quise dar cuenta, era un simple sueño. En mi cabeza rondaba meses y meses, y cuando lo miraba. No había otro pensamiento que pudiera estar en mi cabeza. Quizás yo para él no era nada, pero él para mí si. Siempre, sería ÉL.
:)
viernes, 15 de abril de 2011
ÉL
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